Día de Kayak en Koh Tao

Día de Kayak en Koh Tao

Luego de tres días de teoría y práctica en el curso de buceo en Koh Tao, con horarios estrictos, nos llegó una merecida mañana de descanso.
Sin despertadores que nos saquen de la cama, siendo ya el medio día, salimos a caminar por la playa Chalok y nos tentamos con la idea de una nueva aventura, recorrer algunas playas en Kayak.

En Koh Tao el costo para alquilar un Kayak es de 100 Baths por hora y de 600 Bath por día, según los distintos lugares donde consultamos.
Dado que ya se había pasado la mañana, terminamos eligiendo alquilar en Carabao Dive Resort donde el vendedor nos dijo que por la mitad del día serian 300 Bath (hasta las 17hs).

El nos propuso una ruta para el tiempo que teníamos que consistía en ir de playa en playa pasando por Shark Bay, Sai Daeng y Aow Leuk Beach.

Koh Tao Kayak
Kayak en Koh Tao

Esta ruta nos pareció una muy buena alternativa y fue como nos embarcamos en nuestro Kayak rumbo a Shark Bay

Listo el chaleco de seguridad y al agua. El mar estaba tranquilo. Nosotros no somos remeros con experiencia así que lo primero fue coordinar nuestros remos para avanzar, sin irnos para cualquier lado.

Poco a poco lo logramos, el agua cristalina y sus piedras se veía sin problema, pero empezó mi mal de mar (Hay gente que sufre en las alturas, a mi me agarra el mal de mar, me mareo fácilmente si es que no me tomo mi pastilla salvadora: Dramamine).

Todo iba bien, pero había que cruzar la bahía y ahí empezaron las olas y sus acantilados de rocas enormes que nos amenazaban con solo mirarlas.

Concentrados en la remada logramos llegar a Shark Bay. Una playa hermosa de arena blanca y fina, sus aguas cristalinas invitaban a hacer snorkel.

Amarramos en la costa y Seba salió a nadar cual pececito de mar.
Mientras tanto, yo pisaba tierra firme y mi estomago se calmaba.

Shark Bay
Primera parada Shark Bay.

Visita a Sai Daeng

Luego del descanso, afrontamos el segundo desafío, ir a Sai Daeng meta remada y un poco, solo un poco, mas cancheros, pasamos por su bahía entre rocas temerarias y otras que hacían como puentes hacia nuestro paso.

Había fuerzas para continuar y así lo hicimos, la marea nos llevaba contra el acantilado y nosotros rema que te rema para el lado contrario. Logramos salir de esa área y nos fuimos para la costa. Koh Tao te regala playas hermosas y Sai Daeng no defraudaba.

Kayak Koh Tao
Remeros!

Mientras descansábamos a la sombra de unas palmeras vimos como unas cuantas hormigas amenazaban la vida de una arañita, que duplicaba varias veces su tamaño.

Si bien sabemos que las hormigas son muy trabajadoras (Hormigas trabajando de Carlitos Bala), veíamos como ellas en equipo iban trasladando su presa a donde querían, pero la arañita tomaba fuerzas e intentaba escapar, sus ocho patitas forcejeaban contra la arena y sus enemigas, pero poco podía hacer.

Nos quedamos un rato mas admirando el mar que nos rodeaba y cual seria el futuro de esa arañita. Nos fuimos sin saber, pero pensando que la unión hace la fuerza y que en la vida animal vivir y sobrevivir tienen el mismo significado.

 

 

Ultima parada: Aow Leuk Beach

Tal cual a la planificación propuesta por el vendedor, nos faltaba la tercer playa, Aow Leuk Beach y todo el ritual de pro vida se repetía: remera en la cabeza (sombrero de ultima hora) y chaleco salvavidas.

Llevamos el kayak al mar y nuestras ganas de alanzar la meta propuesta… Salir de la bahía no era tan difícil pero esta vez llegar al próximo destino se nos complico remada tras remada.

El oleaje pegaba fuerte y nos desestabilizaba, poco a poco lográbamos avanzar siempre llamando a la calma y a nuestra posible sincronización.

Estábamos casi pasando al otro lado pero ya no nos sentíamos tan cómodos y la diversión no era tanta. A lo lejos vimos la playa que nos llamaba y en el medio de aguas cristalinas pero profundas decidimos abortar misión y pegar la vuelta.

No sabíamos por qué pero sentíamos que el mar nos quería llevar para su adentro, así que cada par de remadas estabilizábamos el kayak y seguíamos para adelante.

Cuando llegamos a la bahía de Chalok, el mar estaba calmo y nos daba una tregua de sentir que ahora podíamos disfrutar sin tanto temor y esperar que el sol haga su escapada triunfal.

 

Atardecer en Chalok
Luego de una tarde agitada, un hermoso atardecer para relajar.

Dejar un comentario: